
" La ira y la impaciencia no sólo son dañinas para los que deben soportar sus consecuencias, sino que también son terriblemente perjudiciales para nosotros mismos, para nuestra propia evolución, pues a veces, por querer ir más rápido, tomamos atajos equivocados, que nos pueden sacar del verdadero Camino. "
